Un Pueblo Abandonado continúa imparable

A pesar de los intentos de silenciar el libro “Un Pueblo Abandonado. Los engaños en la descolonización del Sahara Occidental”, el mismo sigue subiendo en las listas de obras, sobre el Sahara Occidental, más difundidas hasta el momento.

Alberto Maestre Fuentes (@Diarioelminuto)

Una obra, que está basada en mi tesis doctoral y que obtuvo la máxima calificación por la Universidad de Barcelona, no interesaba que fuera publicada y, mucho menos, que tuviera la difusión que está teniendo hasta la fecha. Todos sabemos de las manipulaciones, mentiras y calumnias que Marruecos es capaz de utilizar sobre la última colonia de África. Tanto tiempo creyendo en sus propias mentiras han hecho mella en ellos.

Cuando se es capaz de manipular hasta un dictamen tan claro como es el del Tribunal Internacional de Justicia de La Haya de 1975 sobre el Sahara Occidental, se es capaz de cualquier cosa.

Y así lo están haciendo, sin pudor alguno

Pero no contaban que historiadores realizarían investigaciones y tesis doctorales sobre el Territorio no autónomo del Sahara Occidental que es lo que es, legalmente, para las Naciones Unidas, les guste o no a los propios ocupantes marroquíes.

Como se sabe, una tesis doctoral, es un trabajo científico, de investigación. Todo está contrastado y demostrado. Sino no sería una tesis doctoral evidentemente.

Durante años de investigación, son el director y tutor, quienes te dirigen y te van guiando durante todas tus investigaciones.

En mi caso tuve la suerte y el privilegio de tener al prestigioso Doctor Agustí Colomines como director y tutor. Toda una eminencia y referente no solo para nosotros, los historiadores, sino para toda la intelectualidad.

Que una persona de la talla como es la del Doctor Colomines acepte llevar tu tesis doctoral es ya un primer indicio de que el resultado del mismo será altamente positivo, púes si dudara de ti y de tu capacidad científica no aceptaría dirigirte y mucho menos dar su visto bueno a que se pudiera depositar ante la Comisión Académica que es, en última instancia, la que autorizará o no la defensa de la tesis ante el tribunal.

Sólo señalaré que el tribunal que evaluó finalmente mi tesis doctoral, en la Facultad de Geografía e Historia de la Universidad de Barcelona, fue presidido, ni más ni menos que por el prestigioso catedrático Doctor Josep Sánchez Cervelló, uno de los mayores especialistas en Historia Contemporánea y del colonialismo africano portugués como su extensa bibliografía lo confirma.

Y fue el propio Doctor Sánchez Cervelló quien, al final de haber concluido la defensa de mi tesis doctoral, me solicitó que la misma no quedara sólo para el ámbito académico y que fuera publicada, lo antes posible, por la importancia que tenía y de que sería una herramienta de ayuda de primer orden, para la resolución del problema de descolonización del Sahara Occidental.

Y así nació el libro.

Un Pueblo Abandonado. Los engaños en la descolonización del Sahara Occidental, ha sido presentado en distintos lugares de la geografía española, incluido en el propio Senado español en Madrid.

Como todos sabemos los grandes medios españoles siguen haciendo el juego a Marruecos con el tema del Sahara Occidental, pero a pesar de todo ello he podido conceder entrevistas a varios medios de comunicación e incluso a distintas cadenas de radio, como la pública “Radio Nacional de España” y hablar del problema saharaui.

Poco a poco este libro, gracias a su lenguaje claro y estructura amena que llega a todo el mundo, se está difundiendo no sólo por todos los rincones de España sino que ya está disponible en varios países latinoamericanos.

No hay ninguna descripción de la foto disponible.

Además cuando se llegue a la cuarta edición, la editorial Chiado Books, hará su versión en lengua inglesa. Esto será extremadamente positivo para dar a conocer al mundo la verdad sobre el problema saharaui. Cuantas más personas sean conscientes de que África no ha cerrado su capítulo de descolonización y de que el Sahara Occidental es la mayor colonia existente hasta el momento, más fácil será su solución.

Hay un pueblo, el saharaui, que lleva demasiados años sufriendo en silencio y ante la aparente indiferencia del mundo. Si no se habla de ellos mejor para los ocupantes marroquíes, pues seguirán expoliando, maltratando y asesinando, impunemente a saharauis. Hay que luchar ante este silencio cómplice de una vez por todas. Y este libro puede ser una de las herramientas. Los marroquíes no se atreverán, directamente, a cuestionar o desprestigiarlo pues si lo hicieran, desprestigiarían además a la Universidad española y al mundo académico en general. Marruecos y el Majzen,. como todos nosotros sabemos, utiliza otros mecanismos más sutiles, en los cuales, la distorsión de la realidad es uno de ellos.

Como me indició hace poco un saharaui de El Aaiún, doctorado en Ciencias Políticas y que por su seguridad personal, no indicaré su identidad, Marruecos realmente está preocupado por la difusión de Un Pueblo Abandonado, puesto que los servicios del Consulado marroquí de Barcelona estaban informando por el éxito del mismo.

El principal objetivo marroquí, en estos momentos, es impedir, a toda costa, que se llegue a la cuarta edición y, por tanto, a su edición al inglés. No quieren que más personas se enteren del genocidio y expolio que están llevando, desde hace décadas, en el Sahara Occidental. No quieren que se cuestionen sus mentiras y difamaciones. Por todo esto estoy realmente orgulloso que mi obra rompa, por fin, todos los engaños referentes a un gran pueblo que ha sido abandonado durante demasiado tiempo.

Publicado en Diario el Minuto, Chile

La il·lusió d’una autonomia: Llums i ombres de la Mancomunitat de Catalunya

“La Mancomunitat va suposar una victòria del catalanisme i va propiciar un canvi transcendent en la societat catalana de principis del segle XX”

Andreu Navarra (@AndreuNavarra)

L’any 1914, una estructura supraprovincial va permetre que Catalunya tornés a exercir cert nivell d’autogovern sobre els seus assumptes interns. Heus aquí el que va ser la Mancomunitat catalana, fonamentalment comandada per dos líders ben diferents, Enric Prat de la Riba i Josep Puig i Cadafalch, entre 1914 i 1923: una entitat que, a la pràctica, no va aconseguir cap mena d’autonomia política perquè en cap moment no va sobrepassar les competències que ja eren en mans de les quatre províncies que la formaven, però que van tornar a posar sobre el mapa diverses realitats concretes: en primer lloc, la realitat “Catalunya” comptava amb alguna mena de rètol diferenciador, dos segles després de l’eliminació de les institucions de la Corona d’Aragó; en segon lloc, hi havia un líder polític administrant diners des d’una posició de lideratge modernitzador, i no era poca cosa aquesta.El volum L’aparença d’un poder propi. La Mancomunitat de Catalunya i el catalanism (Editorial Afers, 2010) té molts encerts: en primer lloc, acull estudiosos i historiadors de molt diversa procedència ideològica, sense preguntar qui és qui i sense menystenir la interpretació de ningú, i això és exemplar en els temps que corren. En segon lloc, pot servir de presentació molt completa per al públic que vulgui fer-se una idea exacta, no només del que va ser la Mancomunitat de Catalunya des d’un punt de vista cultural, identitari i transformador dels serveis públics, sinó de moltes altres implicacions (esportives, artístiques, bèl·liques) que especificarem a continuació. 

Al treball que obre el volum “Mancomunar-se. Com anar d’un tecnicisme jurídic a una institucionalitat nacional catalana”, Enric Ucelay ofereix un resum extens de molts termes implicats: “Mancomunitat”, però també “regió” o “catalanisme”; es capbussa en obres lexicogràfiques diverses i en textos jurídics, i n’extreu detalls molt reveladors. Per exemple, el concepte que se’n va fer Cambó (“qui “va intentar utilitzar la Mancomunitat com a trampolí, primer, a l’agost de 1917, per a imposar a Espanya un sistema parlamentari sense intervenció de la Corona, camí d’una regionalització general de les Espanyes”), o el detall de quan el 22 d’abril de 1931, la Segon república espanyola, acabada de néixer, va rescatar un terme medieval, “Generalitat”, per dotar d’autogovern la regió catalana, i ho va fer a partir de la legislació abolida l’any 1925, recuperant la unió de quatre diputacions provincials. Tot i que en aquell procés constituent Catalunya sí que assoliria el que no va poder aconseguir entre 1918 i 1919, és a dir, sobirania política pròpia, autogovern real i no només aparent com amb la Mancomunitat.    

A “La llarga campanya en demanda de la Mancomunitat”, Santiago Izquierdo Ballester inicia el seu relat el 21 d’abril de 1907, moment en què la Solidaritat Catalana aconsegueix un èxit clamorós en les eleccions legislatives.  El president de l’Executiu espanyol, Antoni Maura, líder del Partit Conservador, presentava el 7 de juny el seu Projecte de Llei de Reforma de l’Administració Local, projecte que naufragaria, però que deixaria sobre la taula la possibilitat que les províncies que ho demanessin poguessin mancomunar-se per a gestionar i dinamitzar els seus propis recursos i serveis. Una possibilitat que rebutjaven prohoms del Partit Liberal, especialment Segismundo Moret i José Canalejas. Izquierdo especifica quina va ser l’actitud de cadascun dels cabdills liberals del Congreso: des de Maura a Moret passant per Romanones, Canalejas, García Prieto, Dato i Sánchez Guerra, tots els que vam anar desfilant pel poder fins el cop d’Estat del general Primo de Rivera.  Puntualitza també el paper dels lerrouxistes, que van quedar aïllats en el rebuig a la Mancomunitat, segurament perquè hi van veure un òrgan administratiu que no podrien controlar.

Finalment, el 18 de desembre de 1913, manant el conservador Dato, s’imprimia el decret que permetia el naixement de la Mancomunitat, que es va poder constituir solemnement en abril de 1914. La seva tramitació, doncs, havia tardat set anys. Izquierdo tanca el seu capítol copiant íntegrament el discurs que Prat de la Riba va pronunciar en prendre possessió de la presidència de la Mancomunitat, un important text, ple d’optimisme i ple també d’orsisme, on quedava clar el desig de les corporacions i formacions polítiques per recuperar els seus destins propis.

Josep Pich José Contreras repassen les reaccions estatals al projecte mancomunitari a través de la publicació El Año político, que redactava el ferotge anticatalanista Fernando Soldevilla Ruiz. L’anàlisi de la seva prosa política exemplifica singularment les pors dels polítics més centralistes, obsessionats amb la idea que estaven a punt de vèncer un grapat de “separatistas” i atemorits davant la idea que el castellà perdés terreny i usos en la nova administració catalana.

A “La Mancomunitat com a teatre polític”, Enric Ucelay treballa amb una idea que aplica, no només sobre les ficcions d’un poder propi que van saber escenificar els polítics catalanistes de l’època, sinó també sobre la teatralitat que qualsevol forma de poder polític necessita per a ser percebut amb credibilitat. Reflexiona, per exemple, sobre la necessitat que tenen els partits polítics per ocultar que treballen en benefici propi per a apel·lar sempre a les nocions de “Poble” o “Nació”. 

És la intervenció més filosòfica i escèptica del llibre, on llegim frases com les següents: “tot argument d’alliberament és alhora la proclamació d’una formulació de predomini alternatiu”. En realitat, Ucelay escriu sobre els mites principals del catalanisme de l’època, especialment sobre els que han sobreviscut més de cent anys per a continuar vius i operatius sobre l’imaginari català. Per tant, és el capítol que s’acosta més a la idea del títol de l’obra, “L’aparença d’un poder propi”, que equival a dir que, mancant una autonomia real, els partits catalans que van participar del renaixement mancomunitari es van haver de conformar amb un atri o avantsala prometedor i no tant amb el plat gros que no va arribar mai. Segons Ucelay, la Mancomunitat hauria estat el desplegament d’una eficaç escenificació destinada a sobrepassar amb escreix el que va significar realment. Ucelay documenta un aspecte no massa conegut de la política de Primo de Rivera, els elements apresos de l’experiència regional catalana aplicats a escala estatal a partir de 1923.

Agustí Colomines signa “La Mancomunitat entre el centralisme estatalista i l’autonomisme catalanista”, recuperant molts descobriments i tesis de Josep Termes, encaminades a demostrar que el catalanisme va gaudir des dels seus inicis d’un vector popular indiscutible, enfront dels relats clàssics que presentaven les iniciatives catalanistes com a productes altament burgesos i sospitosos. Colomines combina l’anàlisi de les bases socials del catalanisme amb la llista de nacionalistes de signe contrari, on col·loca intel·lectuals i polítics com Cánovas del Castillo, Sagasta, Maura, Ortega y Gasset, Costa, Azaña, Alcalá-Zamora, Víctor Balaguer, Joan Prim i el federalista Pi i Margall. Entre d’altres aportacions: es pregunta també com és que els líders del Partit Liberal van ser molt més centralistes i jacobins que els del Partit Conservador, tot analitzant el context polític de la segona Restauració. 

A “Intel·lectuals i polítics a les ordres de Prat de la Riba”, Joan Safont aprofita un títol vicensià per a examinar dos aspectes fonamentals: el lideratge equànime de Prat de la Riba, recordat com a genial organitzador, i l’acció dels seus col·laboradors més destacats, que són els que realment van fer brillar la Mancomunitat com un exemple d’eficàcia i esplendor cultural, amb un capítol específic dedicat a la figura paradigmàtica de Jaume Bofill i Mates. Hi desfilen Eugeni d’Ors, Antoni Rovira i Virgili, Pompeu Fabra, Eladi Homs, Alexandre Galí i tot el personal de la Biblioteca de Catalunya, l’Institut d’Estudis Catalans i el personal docent de l’Escola el Treball i l’Escola de Bibliotecàries.

Jordi Casassas revista un tema que ha tractat en multitud de publicacions, “La Mancomunitat i la intel·lectualitat catalana”, aportant detalls sobre corporacions no massa conegudes, com el precedent vuitcentista de la Mancomunitat, la Unión de Corporaciones Científicas, Literarias y Económicas de Barcelona, que va impulsar el líder conservador Manuel Duran i Bas entre 1876 i 1886. Casassas es fixa en elements fonamentals del context polític, com l’esclat de la Primera Guerra Mundial l’any 1914, el moviment noucentista o la deriva intervencionista que era comú a gran part d’Occident quan la Mancomunitat es va constituir. 

A “Marcant estil. Una visió noucentista de la funció pública de la Mancomunitat”, David Martínez Fiol, especialista en el funcionament dels funcionariats català i espanyol entre principis de segle XX i la guerra civil, aplica la seva lent sobre les veritats i les ficcions associades al mite de la Mancomunitat entesa com a una entitat sense màcula. Per exemple, mostra com moltes de les obres que s’atribuïen i s’atribueixen a la Mancomunitat, en realitat van ser impulsades amb el segell de les diputacions que la formaven. Martínez Fiol pensa que “la capacitat per generar llocs de treball públics per part de la Mancomunitat podia ser una forma de competir amb el republicanisme pel control de les classes mitjanes i professionals catalanes”. Alineat més aviat amb la visió escèptica de la Mancomunitat, el capítol desvetlla no poques concepcions exagerades o maniquees en la memòria de la Mancomunitat, que les fonts d’arxiu desmenteixen.

On no hi ha discussió és en el tema que desenvolupa Carles Santacana en el seu treball “Un deure de l’hora present. L’assaig de política esportiva de la Mancomunitat”: l’entitat catalana va prendre la iniciativa a la península a l’hora d’intentar integrar-se en la comunitat olímpica internacional, i a més va elaborar una sèrie de tesis i ponències sobre l’esport i el seu paper cívic i nacionalitzador d’una gran modernitat. Pot semblar que el tema tractat per Santacana és menor, però la seva aportació és de les més interessants del volum, per la seva originalitat i perquè permet recuperar figures completament oblidades com la de l’activista Josep Elias i Juncosa, que no havia gaudit de gran fortuna bibliogràfica.

Isabel Valverde, a “Saludar la capitalitat de la cultura. Entre l’Ajuntament i la Mancomunitat. L’Exposició d’Art Francès i el seu context a la Barcelona de la Primera Guerra Mundial” analitza, en un treball molt complet, molts vectors claus entrecreuats en aquells anys decisius: els moviments museístics que s’estaven desenvolupant a la ciutat, el paper decisiu del pintor Sert, la propaganda aliadòfila que va tenir un centre important a Barcelona, i el tipus d’art que les autoritats catalanes i franceses van promocionar en una exposició que no havia rebut prou atenció historiogràfica. Tanquen el volum una reflexió sobre l’evolució de les concrecions polítiques nacionalistes des de l’òptica dels informes de la diplomàcia francesa, que ha estudiat Arnau González Vilalta, i “El record de la Mancomunitat durant el franquisme”, de Giovanni Cattini, que recull totes les opinions que, des de la fi mateixa de la guerra i els primers moments de l’exili, a Perpinyà, fins les concrecions acadèmiques que es van anar produint durant el franquisme (des de les del falangista García Venero a les de Jesús Pabón i Vicens Vives), passant per les polèmiques que van suscitar les tesis de Jordi Solé Tura.

Tots els capítols aquí reunits són d’una gran qualitat i es poden completar amb obres recents que visiten els mateixos temes: Puig i Cadafalch, president de Catalunya, d’Albert Balcells (Dalmau, 2013); Pàtria i progrés: la Mancomunitat de Catalunya (Comanegra, 2014), d’Agustí Colomines i Aurora MadaulaA la recerca de Prat de la Riba (Pòrtic, 2017), de Joan EsculiesLa voluntat i la quimera. El noucentisme català entre la renaixença i el marxisme (Pòrtic, 2017), de Jordi Casassas. A vegades hom es pregunta per què podent gaudir d’obres historiogràfiques tan exactes el debat públic continua tan presoner de mites i malformacions a casa nostra.

Publicat a La Llança, 30/04/2020 

Per què cada departament del Govern necessita un historiador en cap

Llegit per Eva Basteiro-Bertolí

“Es podria haver evitat caure de nou en el errors del passat si s’hagués tingut en compte la història”

Anthony Seldon (@AnthonySeldon)

Quan el Coronavirus va arribar a les costes britàniques el passat mes de febrer, el govern va fer el que fan sempre els governs: va mirar endavant i en cap moment va mirar enrere, cap a la història. Cal tenir en compte els científics, però també els historiadors. El juny de 2016, quan Theresa May va esdevenir primera ministra, tenia al davant una de les tasques més importants que havia d’afrontar: la sortida de la Gran Bretanya de la Unió Europea (UE). No va consultar els historiadors, ni tan sols a cap dels alts càrrecs que acumulaven un vast coneixement sobre la UE. Resultat: tres anys després, la Gran Bretanya encara era a la UE i el país estava molt més dividit que no ho havia estat durant dècades.

Cada departament del govern administratiu de Whitehall, incloent-hi el 10 de Downing Street, hauria de tenir un historiador en cap que aconsellés els ministres sobre els fets històrics. Si aquesta figura hagués existit al Ministeri de Salut a principis d’enguany, les lliçons que es van aprendre de la pandèmia de grip de 1918-19, que va matar 200.000 britànics i 50 milions de persones a tot el món, haurien tingut un efecte immediat a l’hora de prendre decisions. L’historiador hauria alertat els ministres del que s’havia après a partir de les pandèmies més recents, incloent-hi la del SARS del 2002 i la de l’Ebola del 2013. Cal tenir en compte la història. Així es podria evitar repetir els errors del passat, es podrien contextualitzar els fets, entendre’ls i matisar-los millor, a més d’ajudar els actors principals a prendre decisions amb una visió més afinada.

Alguns dels departaments i dels ministeris del Whitehall tenen serveis d’història, no són gran cosa, són minims, però, en canvi, on seria més aconsellable que n’hi hagués un, a Downing Street, no n’hi ha. El Ministeri d’Afers Exteriors té el servei d’història més gran, dirigit per un “historiador en cap”, que té l’encàrrec de proporcionar el context històric sobre els punt a aclarir que se li demanin, guiar els historiadors “governamentals” sobre què investigar, a més de publicar llibres especialitzats sobre qüestions cabdals. Però, sorprenentment, i em sembla un error, l’historiador en cap s’absté d’oferir cap mena de consell polític. Entre les dependències de Whitehall, l’Armada, integrada en el Ministeri de Defensa, és la que té un servei d’història amb una orientació política més clara.

El servei d’història del govern controla de prop les publicacions dels alts càrrecs que han signat l’acta de secrets oficials, a més de regular la propietat i vetllar per l’ètica del que escriuen. Així mateix, supervisa les històries oficials del govern i la publicació dels documents oficials. Però en un moment com l’actual, que obliga els servidors públics a prendre decisions ràpides, el servei d’història no pot oferir un adequat assessorament històric ni pot promoure la necessitat dels polítics de mirar enrere. La memòria històrica cada vegada és més dèbil entre els servidors públics. El Ministeri del Tresor disposava d’un servei d’història que tenia molt de prestigi, però va desaparèixer víctima de les retallades adoptades arran de la crisi financera de 1976. Als despatxos de Whitehall, i també a Downing Street, no s’estan per romanços i dediquen poc temps a la història.

La professionalització del govern a les acaballes del segle XIX va mostrar la necessitat d’elaborar “històries oficials” dels episodis considerats més rellevants. La història dedicada a la Primera Guerra Mundial es va traduir en la publicació de 109 volums. La història oficial de la Segona Guerra Mundial va anar més enllà, la primera monografia es va publicar el 1949 i l’última el 1993. Costa de creure que els historiadors contemporanis hagin après alguna cosa d’aquestes històries o fins i tot que hagin llegit realment cap dels volums publicats. La història oficial segueix i encara avui se’n publiquen diversos volums, malgrat la preocupació del Ministeri del Tresor i del Parlament per la despesa que això comporta. Quin és el valor real d’aquestes històries?

Per tal de compensar la manca de pensament històric quan ara es prenen decisions, els governs han fet encàrrecs oficials de recerca històrica, la més evident i extensa de les quals va ser demanda a [Sir John] Chilcot perquè preparés un informe sobre la participació britànica a la Guerra d’Iraq. L’elaboració de l’informe va comportar una recerca de més de set anys sense aportar gaire novetats i gairebé ningú no ha llegit els 2,6 milions de paraules que conté. El cost de la investigació va ser d’uns quants milions de lliures, que haurien estat més ben invertides si s’haguessin destinat a una recerca històrica més valuosa. Mentrestant, mes rere mes, els errors dels servidors públics i dels polítics es repeteixen innecessàriament perquè ningú no coneix la rellevància sobre el present dels fets històrics. S’han publicat alguns estudis sobre el fenomen de l’error evitable, el millor dels quals és el d’Ivor Crew i Anthony King, The Blunders of our Governments (2013) (literalment, Les cagades dels nostres governs).

Que a Downing Street hi hagués historiadors ajudaria el primer ministre i el seu equip, que sempre han de treballar sota una pressió ferotge, a treure profit de les lliçons apreses del passat. S’escriuran centenars de llibres sobre la caòtica sortida de la UE de la Gran Bretanya, i també sobre com el govern ha respost al Coronavirus, però, inevitablement, moltes de les investigacions seran oficials. L’únic que tindria sentit i permetria deixar un llegat seria fer alguna cosa més. En el seu renaixement, la Gran Bretanya hauria d’aprovar la creació de l’oficina de l’“historiador en cap”, amb un rang equivalent al del “científic en cap” del govern, al de l’assessor mèdic en cap, al de l’economista en cap, al de l’estadístic en cap i al d’altres semblants.

L’historiador en cap supervisaria la fiabilitat de la informació històrica que se li fes arribar al Primer Ministre i als seus assessors, amb la confiança i la possibilitat d’encarar-s’hi, especialment quan la història suggerís que les decisions que s’estan prenent són errònies. L’historiador en cap també supervisaria els d’historiadors de cada departament governatiu de Whitehall. Boris Johnson té com a assessor a Downing Street el brillant historiador John Bew. Esperem que sigui l’anunci d’un bon presagi.

La història és tan important com l’economia, l’estadística i, per què no?, la ciència. Els esdeveniments dels últims mesos i anys ho demostren.

* * *

Sir Anthony Seldon és vicerector de la Universitat de Buckingham, a la GB. L’article fou publicat l’1 de maig de 2020 a Prospect. La traducció catalana és de la Dra. Aurora Madaula, membre del nostre grup de recerca.

Classe obrera i qüestió nacional

“De vegades em pregunte si Germania Socialista no va deixar passar l’oportunitat d’haver estructurat un nacionalisme valencià d’esquerra”, Josep Vicent Marqués a Tots els colors del roig, 1997

El Primer de Maig de 1972, Germania Socialista va difondre el fullet La classe treballadora davant l’opressió del País Valencià com a poble. Anàlisi marxista del problema nacional al País Valencià. El document va ser reimprès clandestinament almenys dues vegades: el 1973 i en el número 7 de la revista de Germania Socialista, Bloc Roig, del 1976. No fou fins al 1978 que va ser editat i publicat per Editorial Zero Zyx, en castellà, amb un pròleg de Josep Vicent Marqués, i amb el títol Clase obrera y cuestión nacional. Ara, la Institució Alfons el Magnànim-Centre Valencià d’Estudis i d’Investigació, que dirigeix el professor Vicent Flor, n’ha fet una reedició en català, basada en el text del 1978, i adoptant, també, el títol de de l’edició castellana.

Classe obrera i qüestió nacional era la proposta de Germania Socialista per donar respostes “davant l’oblit de molts marxistes del problema nacional i davant els nacionalismes que no es plantegen aquesta lluita lligada a la de la classe obrera“. Quaranta anys després, aquest text serveix de reflexió per a l’esquerra valenciana i, també, per què no, la catalana. La proposta de Germania socialista continua essent essencial encara avui: la construcció nacional mitjançant l’acció política concreta, des d’una òptica transformadora i amb les classes populars com a protagonistes, com així també defensava el mestre Josep Termes quan va definir la importància del catalanisme popular en la configuració del nacionalisme contemporani, especialment d’esquerra, però no tan sols.

Germania Socialista fou un grup de treball polític valencià que va sorgir al voltant de l’any 1970 dins dels corrents de l’esquerra revolucionària de l’època. Situat en el marxisme heterodox, va fer una important tasca teòrica centrada en el País Valencià i va ser pioner en la integració de reivindicacions polítiques vinculades a l’ecologisme, el feminisme i les noves lluites sorgides del Maig del 68. Aquesta reedició —a cura del professor Vicent Galiana i d’Andrés Gomis Fons, director general de Transparència, Atenció a la Ciutadania i Bon Govern de la Generalitat Valenciana— ens transporta a aquella època i per això incorpora una anàlisi prèvia del també professor, a la URV, Xavier Ferré Trill, per contextualitzar el text i Germania Socialista.

Per adquirir el llibre, cliqueu aquí.

50 años del asesinato impune de BASSIRI

Alberto Maestre Fuentes (GRENPoC)

El verano de 1970 representó para el pueblo saharaui el inicio oficial de su lucha por la independencia que, hasta el día de hoy, no ha culminado.

Sahara Ocidental Informação: Agosto 2011

Con la manifestación en El Aaiún el 17 de junio, los saharauis plantaban cara, sin ningún reparo, ante la autoridad colonial española.

No hay que decir que dicha reacción saharaui cogió por sorpresa a la potencia administradora.

“Sus” dóciles saharauis se atrevían a pedir, en la misma capital del territorio, una serie de demandas para mejorar, simplemente, su vida.

Hasta entonces, España había tratado a los saharauis como auténticos menores de edad, tal como más de una vez se reflejaba en el discurso oficialista e, incluso se podía ver sin pudor alguno, en las pancartas que portaban, los saharauis, en las manifestaciones convocadas por el entonces Gobierno del Sahara español.

El 17 de junio dejó claro de que los saharauis no podrían más con el status quo de la colonia, por lo que decidieron mostrarse tal como eran: Un pueblo unido que anhelaba, simplemente, libertad y no depender de nadie, nunca más.

La reacción española no pudo ser otra. Fuerza y represión.

La España de Franco, como cualquier otra dictadura, se sustentó en estos dos conceptos durante toda su existencia. Por lo tanto, no fue de extrañar que también lo hiciera con los saharauis, como así fue.

La legión española se presentó ante los manifestantes y sin dudarlo abrió fuego contra ellos. El resultado oficial fue dos muertos y numerosos heridos.

  • Pero eso solo fue el principio.
  • Lo más grave, si cabe, estaba por llegar.

En las horas siguientes a la disolución a tiros de la manifestación saharaui y en plena noche, se procedió a realizar una redada sin precedentes.

Así se procedió sistemáticamente al allanamiento de domicilios de saharauis, deteniendo a sospechosos de haber participado en la manifestación.

Buscaban a cualquiera, como locos, para arrancarles de sus hogares y llevarlos a prisión.

  • Pero, sobre todo, buscaban a los organizadores.
  • Y si hablamos de organizadores, hablamos de Bassiri.

Mohamed Sidi Brahim, conocido como Bassiri que había huido de Marruecos por defender públicamente que el Sahara Occidental era para los saharauis y, que los marroquíes no tenían ningún derecho histórico ni legal para reclamar su país.

Mohamed Sidi Brahim, conocido como Bassiri que había huido de Marruecos por defender públicamente que el Sahara Occidental era para los saharauis y, que los marroquíes no tenían ningún derecho histórico ni legal para reclamar su país.

Él y su organización promovían la libertad del pueblo saharaui pero desde la óptica de la no violencia.

No podrían tolerar que su país fuera repartido entre los países vecinos ni que estuviera mal organizado.

Así es como Bassiri pudo unir, por primera vez en la historia a los saharauis, sin importar la tribu a la que pertenecieran, con un objetivo común.

Sus ideas cuajaron rápidamente entre la población y cuyo máximo exponente fue la manifestación de El Aaiún.

Los españoles que sabían de las actividades de Bassiri y de su movimiento, no le dieron demasiada importancia, en un primer momento y no lo consideraron un peligro real para su poder.

Pero ésta confiada percepción comenzó a cambiar cuando las autoridades españolas fueron conscientes del alcance real del Movimiento de Bassiri.

Cuando les constó que había un gran número de saharauis afiliados al mismo y, lo más grave de todo, que un número importante provenían de las propias Tropas Nómadas del ejército español, es cuando fueron conscientes del peligro real y de la necesidad de actuar contra ellos.

A partir de ese momento, el gobierno español, intentará neutralizar y desmantelar al Movimiento de Liberación y para ello se estudiarán distintos métodos.

Así, según un informe realizado por la Delegación Gubernativa de la Región Norte de fecha 12 de junio de 1970, “Sobre el partido saharaui clandestino denominado Organización Avanzada para la Liberación de Saguia El Hamra y Río de Oro”, se indicaba el supuesto peligro que suponía dicho movimiento para los intereses españoles y se detallaban las directrices que deberían adoptarse para proceder a su desactivación.

Entre las medidas para conseguirlo, se mencionaban, tal como se indica en el informe, distintas alternativas.

Bassiri fundó el primer movimiento saharaui anti colonial, denominado “Organización Avanzada para la Liberación de Saguia El Hamra y Río de Oro” o Movimiento de Liberación, del cual fue su Secretario General.

Las medidas que proponían, partiendo de la base que el Gobierno español “no puede aceptar de ningún modo, la existencia de este partido”, podían ser, o bien, directas (mediante la fuerza) o indirectas (tendentes a desacreditar a la organización o a extinguirla por medios no oficiales).

Según el mismo informe se recomienda no utilizar las medidas directas, después de analizar las posibles consecuencias.

Además este informe, dejaba bien claro que una acción dirigida contra Bassiri, “no presentaba una gran dificultad en la práctica”, tal como se reconoce, y se sugería, contra él, “la posibilidad de detener, interrogar, sancionar, expulsarlo, etc”, lo cual sería positivo para intimidar a los restantes afiliados y provocar, de esa manera, la desaparición del movimiento.

Tal como se indicaba en el propio informe estudiado, se concluía que la desaparición de Bassiri sería, “lo más probable”, beneficioso para los intereses españoles.

  • Finalmente, Bassiri fue detenido esa misma noche en El Aaiun.
  • Fue llevado a la cárcel de la misma ciudad y oficialmente expulsado a Marruecos, semanas después de su detención.
  • Pero Bassiri nunca llegó a Marruecos.
  • Desapareció de la faz de la tierra. No se le volvió a ver.
  • España no dio ni ha dado, hasta le hecha de hoy, explicaciones sobre su muerte.

¿Murió como consecuencias de las torturas a que fue sometido durante los interrogatorios?; ¿Fue ejecutado?; ¿Quien lo ordenó, Madrid o directamente el Gobernador General del Sahara español?

  • Este año se cumplirá medio siglo de su “desaparición”.
  • España convirtió a Bassiri lo que es hoy para el pueblo saharaui, un héroe. Su primer héroe nacional.
  • Coincidiendo con este fatídico aniversario, sería hora que España hablara de este crimen de estado no resuelto.
  • Dudo que lo haga, no nos engañemos.

Mientras tanto, con motivo del 50 aniversario de su asesinato y, aprovechando el proyecto que hemos realizado entre 15 autores españoles y saharauis, sobre relatos, he tenido el honor de escribir el capítulo sobre Bassiri, en el cual, utilizando distinta documentación, he podido construir un relato creíble y veraz.

El libro lleva como título “Saharauidades” y el 31 de marzo último era la fecha escogida para su lanzamiento en Barcelona.

Debido a la situación existente en estos momentos, motivada por el Coronavirus, el lanzamiento, evidentemente, ha sido aplazado hasta que pase esta pandemia mundial.

Este libro será un nuevo instrumento más para visualizar el problema del Sahara Occidental y del asesinato, no resuelto, del líder Bassiri.

Publicado en Diario el Minuto, 07/04/2020

‘Revista de Catalunya’ en obert

El tancament de llibreries i la decisió d’aturar l’enviament del darrer número d’acord amb l’ordre de confinament dictada pel president de Catalunya va fer que la Revista de Catalunya decidís oferir, de manera excepcional, el número 309 sencer en obert. Pitgeu aquí.

Retalls d’història per passar el coronavirus

L’Editorial Afers ha decidit oferir en obert articles i capítols de llibres del seu catàleg. És una iniciativa solidària per ajudar a passar el confinament i per promoure la lectura. El procediment és fàcil: Us doneu d’alta al web (pitjant l’enllaç de cada article), entreu a la pestanya «PDF» i efectueu una compra per 0 €. Rebreu l’arxiu per e-mail. Anirem ampliant la llista.

Llibres (1991) del pintor Lluís Marsans (1930-2015)
  1. «Misèria contra pobresa. Els fets de la Fatarella», de Josep Termes | fragment de llibre Misèria contra pobresa, que va ser el primer estudi de la revolta popular contra la col·lectivització forçosa impulsada pels anarquista en aquest poble de la Terra Alta.
  2. «”Mosatros” som el poble», del llibre de Vicent Flor, Noves glories a Espanya. Anticalanisme i identitat valenciana, on l’autor reflexiona sobre la mobilització com a legitimitat i el menyspreu per la democràcia representativa, el maniqueisme i l’apropiació del poble, els «cabdills» carismàtics: Lizondo, Rita i Sentandreu, i l’antiintel·lectualisme i el sentimentalisme.
  3. Biografia de l’actriu Pepa López del volum 4 de les Biografies Parcials de Xavier Serra, així com la introducció de l’autor. La fotografia, com la de totes les persones biografiades és de Francesc Vera. Les seves peripècies biogràfiques, per tant, «s’han trobat circumscrites pels mateixos fets: el final de la dictadura militar del general Franco, els tripijocs de l’anomenada Transició, l’auge del neoliberalisme, la recuperació de l’autogovern, la caiguda del mur de Berlín…»
  4. «El diàleg Unamuno/Maragall, un assaig intel·lectual de crear una consciència col·lectiva», part del capítol «Problemes identitaris a la Catalunya del primer Nou-cents (1900-1939)», del darrer llibre de l’historiador Jordi Casassas Ymbert, Pervivència de Catalunya. La formació de la societat catalana i de les seves identitats a l’època contemporània, un novetat editorial que, si bé no pretén ser una història de la Catalunya contemporània, no deixa de ser un guia completa dels grans temes que han determinat la dinàmica de la societat catalana des de 1714 fins a l’any 2000.
  5. Annex del llibre de Queralt Solé, Els morts clandestins. Les fosses comunes de la Guerra Civil a Catalunya (1936-1939) on apareixen detallats els morts traslladats al Valle de los Caídos des de la província de Tarragona… Un llibre imprescindible per a qui vulgui endinsar-se en l’estudi de les fosses comunes a Catalunya.
  6. Biografia d’Empar Navarro Giner, elaborada per la historiadora Josepa Cortés, que va reivindicar l’ensenyament en valencià a les escoles i que en acabar la guerra fou depurada pel franquisme. La biografia està inclosa al llibre Quinze dones valencianes, a cura del catedràtic Antoni Furió.
  7. L’any 2012 l’Editorial Afers va dedicar un volum doble de la revista Afers (el 71/72) al tema «”Nosaltres, els valencians”, 50 anys després (1962-2012)». En obert l’article «Joan Fuster i la història moderna del País Valencià» de l’aleshores director de la revista Manuel Ardit. L’article analitza l’obra historiogràfica de Joan Fuster sobre el període modern del País Valencià.
  8. Al número 29 (2004) de la revista El Contemporani. Arts, Història, Societat, una iniciativa del Centre d’Estudis Historiogràfics de la UB i l’Editorial Afers, es va publicar un interessantíssim article de l’antropòleg Clifford Geertz, «Una professió inconstant: La vida antropològica en temps interessants». Geertz (1926-2006) va ser un antropòleg nord-americà que va tenir una gran influència en la pràctica de l’antropologia simbòlica i que va ser considerat durant tres dècades l’antropòleg cultural més influent dels Estats Units. A l’article, traduït per Albert Mestres, Geertz dóna una visió global de l’antropologia i de la seva trajectòria durant els darrers cinquanta anys, relacionant-los amb els canvis al món durant la seva trajectòria professional.
  9. Al número 35/36 (2007) de la revista El Contemporani. Arts. Història. Societat (pp.147-153), vam publicar un article de Benedict Anderson (1936-2025), «Nacionalisme occidental i nacionalisme oriental. Hi ha cap diferència rellevant entre tots dos?» que a partir d’ara es pot llegir en obert. L’any 2005 l’editorial Afers havia traduït al català i havia coeditat amb Publicacions de la Universitat de València, a la col·lecció «El món de les nacions», el llibre Comunitats imaginades. Reflexions sobre l’origen i la propagació del nacionalisme, del qual l’article n’és un bon resum.
  10. A les pàgines 79-80 del número 26 (2002) de la revista El Contemporani. Arts. Història. Societat. es va publicar un fragment d’un discurs que Cralo Ginzburg va pronunciar en rebre el premi Salento, amb el títol «De la comèdia a ‘El príncep’», i va dedicar el premi al seu amic Adriano Sofri (1942), fundador i exlíder del moviment Lotta Continua, tancat a la presó, pel seu criteri independent i pel seu coratge.
  11. «Els viatges d’un bergant. Un musulmà del segle XVI entre dos mons» és un article de Natalie Zemon Davis, publicat l’any 2007 al número 57 de la revista Afers, en un volum dedicat al tema «Les mirades del viatger». És la història d’Al-Hassan al-Wazzan nascut a Granada poc abans de la conquesta cristiana, però criat a Fes. Zemon Davis (1928) és una de les grans especialistes mundials en història cultural i social de l’època moderna.
  12. El capítol «El transcurs de la mortalitat» del llibre Cristofano i la pesta, de l’historiador Carlo Maria Cipolla, que ara mateix podríem dir que és de plena actualitat.
  13. Article de l’historiador Dominick LaCapra, «Estudis sobre el trauma i les seves vicissituds» que va aparèixer al número 30 de la revista El Contemporani. Arts. Història. Societat. L’assaig és una versió breu d’un capítol del llibre Història en trànsit: experiència, identitat, teoria crítica (Ítaca: Cornell University Press, 2004) on l’autor exposa la importància dels estudis sobre el traume per conèixer les identitats culturals.

El Congrés de la Joventut Catalana (1976)

La transició democràtica a Catalunya va començar molt abans de la mort del dictador. La societat civil catalana s’havia anat reorganitzant progressivament sota el franquisme, aprofitant els “espais de llibertat” que oferien esglésies o entitats culturals tradicionals. A finals de la dècada dels anys 70, es va veure la necessitat de pensar el país de l’endemà, el país que caldria “reconstruir” després de quatre dècades de dictadura. El Congrés de Cultura Catalana va esdevenir un real procés constituent de l’autonomia anhelada. Va durar gairebé tres anys i s’hi van inscriure 12.400 persones, a raó de 1.000 pessetes per barba, i 1.500 entitats.

El 29 i 30 de juny de 2017, la Fundació del Congrés de Cultura Catalana (FCCC) va convocar el Simposi “El Congrés de Cultura Catalana. Un balanç des de l’actualitat” amb motiu del 4oè aniversari. Les jornades es van celebrar a l’Institut d’Estudis Catalans, am la participació, entre d’altres ponents, de Ramon Folch, Jordi Casassas, Sebastià Serra, Ferran Archilés, Mercè Picornell, Anna Balletbò, Isidor Marí, Pere Manzanares, Imma Tubella, Lluís Duran, Enric Pujol i Agustí Colomines, l’investigador principal del GRENPoC. Ara, l’Editorial Afers acaba de publicar els textos d’aquelles coneferències en el llibre col·lectiu, a cura de Dra. Marta Rovira i Martínez, directora de la FCCC i membre, també. del GRENPoC. Les ponències conformen en conjunt aquest llibre, que vol ser una primera aportació global a l’anàlisi històrica i sociològica del Congrés. És, doncs, un llibre que situa el Congrés en aquest marc d’anàlisi, però no deixa de banda una vessant testimonial que, després de quaranta anys, encara serveix per posar el focus en alguns aspectes com ara la intrahistòria i l’experiència viscuda pels mateixos participants.

Carnet de congressista fet expressament per Antoni Tàpies

La ponència del professor Agustí Colomines ofereix una història inèdita del Congrés de la Joventut Catalana, una iniciativa paral·lela al Congrés general, que esdevingué l’embrió de les polítiques de joventut que es posarien en marxa posteriorment, com ara la majoria d’edat als 18 anys, l’objecció de consciència o la constitució del Consell Nacional de la Joventut. “El I Congrés de la Joventut Catalana —escriu el Dr. Colomines—es va cloure al Col·legi d’Advocats, en el mateix escenari on havia començat la crida a celebrar el Congrés de Cultura Catalana. La durada del congrés juvenil va ser curta però molt intensa. Les principals reivindicacions de llavors —majoria d’edat als 18 anys, supressió de la mili, institucionalització de les polítiques per a joves, etc.— són avui una realitat. Per tant, en aquest sentit va ser un èxit”. Una generació de joves, entre els 15 i els 20 anys, es va comprometre en la reconstrucció de la democràcia, malgrat la resistència del personal de la dictadura, que va continuar ocupant llocs de responsablitat en el nou Estat constitucional.

Joaquim Fradera i Jordi Serrano, membres del secretariat i militants de la Joventut Comunista de Catalunya, en la presentació del Congrés a Sabadell. Al mig, Joaquín Zamoro, responsable del PSUC a la capital vallesana.

La grip espanyola de 1918

Agustí Colomines i Companys, @CatedraTermes

Imatges de l’arribada i recepció a París del president Woodrow Wilson, 16 de desembre de 1918

El 1918, la grip espanyola, engendrada per un altre virus zoonòtic transmès d’un animal a l’home, és va convertir en pandèmia i es va estendre com la pólvora. Un terç de la població mundial es va infectar i la malaltia es va convertir en la més mortífera de la història humana. La grip també va colpejar líders polítics de tot el món: el rei de la Gran Bretanya, Jordi V, i el primer ministre David Lloyd George; el rei espanyol, Alfons XIII, el primer ministre, Eduardo Dato, i dos membres del seu gabinet, el Kàiser Guillem II d’Alemanya i l’emperador de Etiòpia, Haile Selassie I. La grip també va arribar a la Casa Blanca, quan el president era Woodrow Wilson. Es veu que la seva filla Margaret l’havia agafat, com també el seu secretari personal i diversos membres del servei secret que l’escortaven, i això va fer que el president s’encomanés. Robin Wright explicava a The New Yorker que Wilson va començar a tenir símptomes de la malaltia l’abril de 1919, quan era a París per participar en les reunions finals de les converses de pau de la Primera Guerra Mundial. Tenia molta febre i problemes per respirar, tossia incontroladament i patia al·lucinacions. La malaltia de Wilson gairebé es carrega les converses de pau, atès que la vida política va quedar alterada a tot arreu, però especialment als EUA. S’hi van tancar escoles, esglésies, biblioteques, parcs infantils, tribunals, universitats, teatres i els esdeveniments públics a la capital del país es van suspendre. Els funerals també van ser prohibits. Es va ordenar a les empreses que alentissin l’activitat. Quan la grip va remetre, el nombre de morts als Estats Units era de sis-cents setanta-cinc mil. Es calcula que a tot el món el nombre de morts per la grip espanyola va oscil·lar entre els cinquanta i els cent milions de persones, una xifra molt superior a les víctimes que va provocar la Primera Guerra Mundial.

Amb motiu del centenari de l’esclat de la IGM, un grup de productors independents van posar en marxa el projecte The Great War per explicar en temps real, cent anys després, què havia significat aquella Gran Guerra. Del 2014 al 2018, doncs, setmana a setmana aquest grup d’emprenadors radicat a Berlín llançaven un vídeo per explicar les grans batalles i les conseqüències que va tenir per al món el primer conflicte bèl·lic mundial. A cada episodi oferien una visió general dels esdeveniments i n’exploraven un amb més detall. Aquí oferim el que van dedicar a la grip espanyola:

La grip del 1918 van continuar durant el 1919 i fins i tot encara es detectarien casos els 1920 i el 1921. El govern britànic va difondre un pel·lícula sobre la perillositat de la grip de 1918 i com prevenir-la. En un moment donar s’observa la data, el 4 de Novembre de 1918, just una setmana abans que s’acabés la Primera Guerra Mundial. A la pel·lícula un Dr. Wise (Dr. Savi) imaginari va donant instruccions al públic mitjançant els típics placards del cinema mut i les escenes que hi són representades. Al minunt 9.47 es veu com un home cau fulminat per la grip al mig del carrer, i d’aquí que la pandèmia de 1918 també se’n va dir “la grip fulminant”. La pel·lícula recull titulars de periòdics (minut 11), il·lustra la confecció i l’ús de màscares (minut 11.48), i mostra estadístiques (minut 12.54).

Dr. Wise on influenza (1919)

Parlant de mascaretes i de la seva fabricació, aquí tenim un altre reportatge gràfic, del 1919, que il·lustra com les infermeres de la Creu Roja dels EUA fabricaven mascaretes a preu fet.

El món canvia i les societats evolucionen, però moltes de les reaccions humanes —i polítiques— a les malalties i les amenaces perviuen.

Mesures dictades per l’alcalde de Sabadell, Pere Pascual i Salichs, que va ser-ho per la Lliga Regionalista des del 3 de desembre de 1918 fins a l’1 d’abril de 1922,

També es poden consultar diverses pàgines web interessants que aporten informació sobre la pandèmia de 1918.

Serps d’aigua és un quadre del pintor austríac Gustav Klimt, que va morir el 6 de febrer de 1918 d’una pneumònia a conseqüència de la grip.

The Influenza Pandemic of 1918, Molly Billings

La verdadera historia de la Gripe del 18, José González Núñez

Influenza: How the Great War helped create the greatest pandemic ever known, The Guardian

The Influenza Pandemic and The War, Frederick Holmes

The Influenza Epidemic of 1918, National Archives

100 anys de la Grip Espanyola de 1918, Col·legi de Metges de Barcelona

L’epidèmia de grip del 1918 a Barcelona, Xavier Granero i Xiberta

Epidèmies, pors, literatura…, Ramon Alcoberro

The Flu Pandemic of 1918, As Reported in 1918, Matthew Wills

La Mancomunitat, en un nou llibre

Enric Ucelay Da Cal, Josep Pich & Arnau González Vilalta (eds.) L’aparença d’un poder propi. La Mancomunitat de Catalunya i el catalanisme, Editorial Afers: 2019.

En el llarg camí de la institucionalització contemporània d’un organisme de govern autònom per a Catalunya, la Mancomunitat (1914-1925) és el primer intent. Al cap d’un segle de la seva creació, la historiografia reclama fer anàlisis innovadores d’una institució de la qual semblaria que ja s’ha dit tot. Què aporta de nou aquest llibre? Un dels compiladors, Enric Ucelay Da Cal, ho explica en el vídeo. Agustí Colomines, investigador principal del GRENPoC, ha escrit un dels capítols d’aquest llibre: “La Mancomunitat, entre el centralisme estatalista i l’autonomisme catalanista“.